lunes, 7 de marzo de 2011

OREJAS DE CARNAVAL

Esta receta es un secreto de esos que pasan de abuelas a nietas (en mi caso), y que a todo el mundo que la ha probado le ha gustado… así que malas de todo no están!!jajajaja

La receta es la que lleva haciendo mi Abuela Maruja toda la vida, y la verdad es que de todas las que he probado son las más ricas. Espero que os gusten!!

OREJAS
1 HUEVO
100 G DE MANTECA
RALLADURA DE UN LIMÓN
½ TAZA DE AZÚCAR
1 TAZA (PEQUEÑA) DE ANIS
1 TAZA DE LECHE
UNA PIZCA DE SAL
HARINA (la que necesite la masa)
ACEITE
AZÚCAR
Lo primero es calentar la manteca, y después si tenemos una amasadora o robot de cocina metemos ahí todos los ingredientes excepto la harina, que la incorporamos poco a poco hasta que consigamos una masa que no se nos pegue a las manos y que sea brillante; en caso de que amasemos a mano primero mezclamos la harina (un poco para empezar) con el azúcar y la sal, hacemos un agujero en medio de la harina y le mezclamos el huevo, removemos y añadimos la leche y el anís, seguimos dándole con una cuchara de madera mientras ponemos la manteca templada a pocos, una vez que tengamos todos los ingredientes ya vamos viendo cuanta harina más necesitamos.
Es importante que una vez que tengamos la masa (sin que se nos pegue a las manos) la amasemos sobre una mesa o encimera enharinada, le damos fuerte con las manos embadurnadas en manteca, de fuera  hacia adentro, la cogemos y la golpeamos contra la mesa-encimera, le arreamos duramente, vaya… y cuando nos cansemos la dejamos reposar unos 15 o 20 minutos.
Pasado ese tiempo hacemos pequeñas bolitas que después iremos estirando con el rodillo. Yo las estiro todas y las voy colgando del borde de la mesa (no es que me volviese loca, en mi casa siempre se hace y es una manera rápida de estirar y poder ir friendo sin tener que parar cada dos por tres, además así no se te pegan a la mesa ni nada), una vez que me quedan pocas por estirar pongo una sartén con aceite (de sabor neutro mejor), y cuando esté bien caliente podemos empezar a freír.
Deben quedar doradas (no marrones como algunas de las mías), y no os preocupéis si se os hacen burbujas, es parte de su encanto…jajajaja, una vez que las saquéis las ponéis sobre papel  absorbente y les espolvoreáis azúcar por encima.
Solo queda esperar a que enfríen y ponerse a comer!!!

Un besiño!!!



6 comentarios:

Isa Torrente dijo...

Qué buena pinta, seguro que están buenísimas! Yo no me atreví a hacerlas... Tienes toda la razón, las recetas que pasan de abuelas a nietas y de madres a hijas son las mejores, sin duda. Un beso

La Patata Casada dijo...

hoooome,estas recetas siempre son un éxito!!!! animate que aun quedan un par de dias de entroido!!!

Helena Ballesteros Lizcano dijo...

yo también soy una patata casada. Me quedo de seguidora,pasate cuando quieras a ver mi blog . Un saludo

La Patata Casada dijo...

cada día somos más patatas en el mundo!!!jajaja. gracias por seguirme Helena!!

besiños

natalia dijo...

Hola!

Qué buena pinta estas orejas! El año pasado hice unas, pero la verdad es que al freirlas me quedaron un poco raras...yo creo qeu las hice muy gordas.

Me llevo, además de la receta, el truqui de colgarlas en la mesa! Buenísimo, sin tener que andar despegando!

Un saludo!
natalia

La Patata Casada dijo...

el truco es de mi abuela, que es la auténtica crack de la cocina...jajjaja. como todo en esta vida, es cuestión de insistir...que a la primera no sale todo bien!!!

un besiño